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martes, 25 de febrero de 2014

Paraguas de colores

A veces me oigo decir...
¿para qué un blog teniendo twitter y todo lo demás?
Y otra voz responde para acabar aquí lo que empiezas allí.

Suelo dejarlo todo a medias,
pero cada vez menos.
A veces vomito y luego me tomo una tila.
A veces lanzo granadas y luego recojo los destrozos.

Un blog para coser los botones que andan por ahí sueltos.
Tengo frío y miedo, y ya no me vale cualquier abrigo.
Mi corazón es Berlín después de todas las batallas.
y no tengo ni ideas ni fuerzas para reconstruirlo.

Voy a comprarme un paraguas de colores,
como hizo Carmen Martín Gaite
para que el tiempo y todo lo demás me resbale.


Voy a soñar con Bergai, esa isla inventada por ella
y su amiga Sofía Bergara.
Voy a soñar con dielo que suena a cielo
y todos los apellidos de las pocas amigas que me quedan.

Y ahora y de momento y para ir tirando
me comeré bombones de la caja más hermosa
que nunca antes me habían regalado.

Tentaciones de colores que alegran días negros
Mil gracias Marina



viernes, 24 de enero de 2014

Ritmo lento

Quienes más y mejor me conocen de sobra saben los motivos.
Llevo enamorada desde los catorce años de ella.
Le concedí casi  más tiempo que al resto de mis parejas.
Saboreé sus palabras como si fueran las primeras que me llegaban,
como un nuevo padrenuestro, como si realmente fueran las últimas.
Cuando un verano de tormentas llegaron éstas,
lloré su futura ausencia como si de una de mis tías se tratara.

Y sucede que llevo un tiempo entre el pasado y el presente,
rescatando recuerdos de cajas y carpetas olvidadas,
desempolvando risas enlatadas en un vídeo casero,
planchando vestidos de comunión acartonados.
La crisis de los treinta me llega con tres años de retraso,
pero llega para recordarme algo que había olvidado
bajo las cintas de Michael Jackson y de música clásica.

" Vivir es no tener prisa, contemplar las cosas,
prestar oído a los demás, sentir curiosidad y compasión, 
no decir mentiras, ni dejar que nos engañen.
Y no decir nunca, ni que sí, ni que no,
sin haber contado antes hasta cien."

Miss Lunatic en Caperucita en Manhattan 
de Carmen Martín Gaite, de quien sigo "enamorada".


No tengo ninguna prisa por encontrarte,
ya lo hice hace tiempo.