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domingo, 15 de junio de 2014

El arte ¿y el amor? según mis fases (II )

Y al séptimo día, se hizo la luz.
Y mi cueva se abrió y entraste tú.

En forma de palabra, de abrazo
regalándome el mejor beso
y el perfume del verano
tatuado en tu cuello.

Me propones visitar museos
y no se me ocurre mejor manera
para paliar la sangre.

Porque ya estoy menstruando.
Y el cielo es azul y la hierba verde.
Y aunque no me hayan contratado
estoy dispuesta a volver a tu lado.

Decia que ya estoy menstruando
y que estoy lista para disfrutar del Arte.
Sentarme en una mecedora del Palacio de Cristal
cuando no haya casi nadie
y sonreír como una dama del siglo pasado.

Alojarme en el Splendide Hotel sin más
leer los versos de Rimbaud
o escribir novelas como Virginia Woolf.

Intervención de Dominique Gonzalez Foerster
en el Palacio de Cristal, Madrid



domingo, 8 de junio de 2014

El arte según mis fases (I)

Estudié Historia del Arte por amor,
amor por la expresión del ser humano
a lo largo de la historia,
y porque la Facultad de Biblioteconomia quedaba un poco lejos
del novio que entonces tenía.
Desde entonces empecé a ver el mundo de otra manera,
gracias a los conocimientos teóricos que iba adquiriendo y a la literatura de la bebía insaciablemente.

Todo lo que descubría era hermoso
y estaba dotado de un sentido,
sin embargo desde hace un tiempo,
algo ha cambiado.
Empezó a fallar el sistema nervioso central, se alteró el flujo sanguíneo
en algunas zonas y saltaron los plomos de mi instalación sensorial.

Ahora percibo el arte según mis fases.
Fases hormonales, fases fibromialgicas, fases laborales,en definitiva,
según mis fases emocionales.

Y todo esto ¿a que viene?
Sucede que hoy me han regalado
una escultura, pero no una cualquiera,
no, sino una escultura muy especial.
Se trata de la matriz de un proyecto para una instalación pública que un artista de mi pueblo se negaba a ceder a cualquiera que preguntaba.

Pues bien, hoy el hombre que más me valora y más me piensa ha conseguido que yo la tenga.

Y de haber estado en fase ovárica o menstrual habría hecho hasta una fiesta,
sin embargo estoy bajo la jodida fase pre.
Esa en la que hasta la vida de los delfines pierde sentido y todo me parece una mierda.

Aún así, sepan que solo por ver la luz
en los ojos del artista cuando me ha visto esta tarde,¡¡¡ MERECE LA PENA !!!!

Ojalá hubiera permitido que los tuyos
brillaran más y durante más tiempo.


miércoles, 19 de febrero de 2014

Escribir también es pintar

De lunes a lunes
y escribo porque me sale de las hormonas,
o de las neuronas locas,
o de las mismísimas trompas de falopio.

Escribo porque eso me ayuda a pintar los recuerdos
sobre este lienzo en blanco,
recuerdos de vivos colores como los de Tazacorte,
o Santa Cruz de La Palma y sus balcones.

Viajé con sus alas hasta una isla lejana,
hasta la Hacienda de Abajo
rodeada de un mar de plátanos.
Donde la arena es negra, el mar azul
y la espuma blanca.
Donde brotan flores de pascua
entre piedras volcánicas
y el verde es más verde que en Finlandia.

Escribo, pinto,
este cuadro del último viaje
donde también hubo arte,
el de la familia Sotomayor en nuestra alcoba,
en las escaleras, en el salón...
Arte de una bella Eva,
Eva Lilith y su padre Pereda de Castro.
Arte cantabrocanario por los cuatro costados,
malvasía tinto, papas con mojo picón,
alfonsiños naranjas, bananas,
besos y abrazos, a veces cansados.

Una luna llena alborotada.

Y una lámina que salió de tu bolsillo
para entrar en mi maleta.

obra de Eva Lilith



















 
Escribo, pinto un pequeño cuadro de un viaje efímero y raro.
Como todo lo éxotico que tiene la Isla Bonita.

Ahora solo necesito una habitación propia
con paredes para colgarlo.

viernes, 17 de enero de 2014

De lo visible de la invisibilidad

Con semejante título cualquiera pensará en las citas del célebre Principito, 
pues por ahí van los tiros.

Sucede que hay días en los que los acontecimientos se precipitan 
de una manera aparentemente catastrófica, e inevitable
para decirnos algo, para ayudarnos.

Ayer después de salir de la cueva de Platón con ojos curiosos, 
las cosas se fueron torciendo inevitablemente.
Perdí el bus de vuelta con tres grados en la calle,
olvidé una bolsa con contenido importante en un bar
cuyo nombre es lareinaisabela,
se me voló el billete de ida y vuelta para el siguiente bus Valladolid Dueñas,
mis manos se bloquearon ateridas de frío
y ya para rematar la faena, tangana en la Biblioteca.

Una de las cosas que más me desesperan y entristecen,es esa, no la lluvia.
Haber sido bibliotecaria durante años, conocer el sistema desde dentro,
entrar en una como usuaria, pasarme una hora dejando que los libros me hablen,
elegir varios entre tantos, acercarme al mostrador y no poder sacar nada prestado
porque  en mi carnet figura un libro que la última vez no devolvieron correctamente.
Lo sentimos dicen las funcionarias de turno.
Las normas son esas.
Las normas señoras están para saltárselas,
siempre y cuando sea por y para algo bueno.



La utopía de humanizar la sociedad empieza por uno mismo 
sin embargo hay mucha inepto por el mundo.
Oléo de Alyssa  Monk, un portento!

Y resulta que cuando llego a casa, exploto en lágrimas.
Mi dolor deja de ser invisible.
Poco a poco.